23

May

2014

El ambientazo universitario

Quiero suponer y supongo que las fiestas de las facultades y en las habituales fiestas en las discotecas mantienen alto el listón de unir y reunir a los estudiantes universitarios. De esto no estoy seguro, hace mucho tiempo que por motivos diversos, pero sobre todo por mi edad, ya no acudo a tales eventos. Aunque no me desagradaría volver a repetir. Quiero suponer y supongo que tras esos actos memorables que son las graduaciones los estudiantes se unen en cenas de celebración. Tampoco lo sé  seguro, pues no tienen la costumbre de invitar a sus profesores. Lógico: ¿quién quiere sentar a un extraño a su mesa? Aunque alguna vez me gustaría pasar del salón de actos al del restaurante (¡pago mi parte!).

Todo eso está muy bien pero, ¿que está ocurriendo en el día a día en la propia facultad? ¿Viven y comparten realmente los estudiantes la Universidad? ¿Se conocen, se ayudan, comparten, colaboran los estudiantes entre sí y con sus profesores? ¡No lo veo! Sólo veo algunos grupos de estudiantes en la terraza de la cafetería o en alguna de sus mesas. La barra de la cafetería parece estar dividida en dos: una ocupada por los estudiantes y la otra por los profesores. Los unos fuman en los jardines interiores, los otros en el pasillo central de la cafetería. ¡Y poco más! ¿Donde está la comunicación y la interacción entre los universitarios? ¿dónde está el auténtico, necesario, preciso, ambiente universitario que tanto envidiamos al ver reportajes o películas americanas y europeas? Pues no está porque… ¡¡¡¡NO EXISTE!!!!

El papel lo aguanta todo, por eso los reglamentos de la Universidad de Oviedo contemplan la presencia de estudiantes en el claustro, en los consejos de las facultades y de los departamentos. Hay elecciones y candidaturas pero apenas hay votantes. ¡Hay delegación de alumnos pero nunca sé si hay alguien dentro! Hay salas de estudio, ¡claro!; pero silenciosas, son para estudiar ¡y no para socializar! También tenemos las mega fashion “áreas de socialización”. Sí, sí, esos bancos verdes tan bonitos colocados por los jardines, ¡ideales para los climas lluviosos¡. Y las supermesas “gruyere” ubicadas en los interiores, ¡que costaron una pasta boloñesa!, y donde solo se ven alumnos apoyados para entrar a clase. Existen las salas de las reuniones de los departamentos, utilizadas, de vez en cuando, para alguna reunión de profesores, y más habitualmente para revisiones de exámenes, por eso de acabar pronto con una revisión masiva. ¡¡¡Menuda revisión!!!

¿Alguien ha visto alguna vez a un profesor tomando un café con sus alumnos?, ¿o comiendo con ellos?, ¿o sentado con estudiantes en una de esas mesas de diseño o en los bancos de los jardines?, ¿o reunido con un grupo de estudiantes en alguna sala de reuniones para trabajar en lo que corresponda?. De ser así, decidme nombres para anotarlos, por favor. La Universidad es, o al menos debe ser, otra cosa. Tan solo parecemos la extensión de un instituto con sus dos castas: los profesores a lo suyo y los alumnos a estudiar en casa. ¡Ya solo nos falta poner deberes! (¡aunque con el sistema boloñesa ya también hay quien los pone¡). Si no hay ambiente universitario no hay Universidad, por más carteles que pongamos para disimular.¿Y que debemos hacer para regenerar, impulsar e incrementar el ambiente universitario?. Pues lo primero, creer en él, entenderlo como una herramienta principal en la enseñanza universitaria. Si no lo aceptamos así, todos, alumnos y profesores, difícilmente lo conseguiremos.
Además o conjuntamente con las ganas y actitud pongamos los medios.

Los estudiantes del Campus de Viesques nos han dado una lección y abierto un gran abanico de posibilidades. La disponibilidad de un espacio, amplio y equipado, de autogestión por y para los alumnos es esencial. Ideas como los bancos de apuntes, archivos de ejercicios, biblioteca de libros usados, incluso clases de apoyo entre alumnos, “tándem” con los estudiantes Erasmus, son muy interesantes. Pero hay más: la existencia de un club de estudiantes, donde poder acomodarse a leer la prensa, un libro, plantear un encuentro entre alumnos y/o profesores, donde poder realizar un desayuno con algún empresario, exalumno o con personajes de interés, siempre organizadas por los estudiantes, es un concepto que existe en las universidades sajonas y funcionan muy bien. La disponibilidad de un equipamiento adecuado para tomarse el desayuno o la comida que el alumno y/o profesor pueda traer de su casa, funciona muy bien en las universidades centroeuropeas y ayuda a mejorar la calidad de la alimentación, a ahorrarse un poco de dinero y, sobre todo, a comunicarse, conocerse e interactuar.
Hay más posibilidades. ¡Viva el benchmaking! La potenciación del WIFI de tales equipamientos, los acuerdos con medios de comunicación para entregar unidades gratuitas a los estudiantes (¡no todo es internet!), la instalación de sistemas audiovisuales de seguimiento de las clases o de proyección de charlas de interés (tipo TED), la creación de horas de charla e intercambio con los profesores en tales zonas, la realización de clases en lugares distintos a las aulas, la potenciación de las redes sociales entre alumnos y profesores que tan poco utilizamos para lo realmente interesante… Necesitamos otro ambiente, el de una Universidad de verdad, de la que todos somos parte, en la que todos aprendemos con todos. ¿Queremos? ¡¡YO SÍ!!

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


2 Comentarios

  • Francisco Javier de la Ballina Ballina

    De esto se trata¡ de que la gente este de acuerdo o no, pero que piense¡¡¡¡
    En todo caso en el blog me refería a los alumnos EN GENERAL, no a los Representantes de alumnos (votados por el 2%, y que tan frecuentemente comparecen en asambleas con sus compañeras para hablar y debatir, o que tan frecuentemente acuden a las reuniones de los Consejos y demás).

    • 26 mayo, 2014, 12:26:49
  • Beatriz

    Lo siento, Javier. No puedo estar de acuerdo. Lo que yo he conocido entre representantes estudiantiles y profesores creo que mejor no se repite

    • 24 mayo, 2014, 21:49:09

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