27

Jun

2014

Campus del Cristo: Frío y calor

Quien lee mis blogs sabe del gusto por los refranes populares. Hay uno que dice: “ni chicha ni limoná”, para referirse a lo mediocre, a lo que se queda en el limbo, en lo regular, en lo que no llega…. Hay otro que dice: “ni frío ni calor”, para referirse a aquello que resulta intrascendente, que carece de importancia, que ni comunica ni interesa. Ambos son similares aunque no iguales. Uno se refiere a lo hecho, el otro a lo sentido. Ambos pueden tener relación: algo no bien hecho poco importa. Pero, estadísticamente, ¡no siempre!

Veamos el caso del Campus de El Cristo de Uniovi, no sé si en todo él, pero sí en la acera de jurídico-sociales, ¡la que está mas cerca del monte! ¡Los edificios son ni chicha ni limoná! Aulas y aulas, pasillos y pasillos, pupitres en línea, tarimas y escaleras, despachos perdidos, cristales y cristaleras, ruidos y carreras, aparcamientos retorcidos, baches insalvables, aulas de informática perdidas, equipos informáticos obsoletos, pasillos de mojaduras, jardines interiores de humedad. Ya se sabe, un edificio no pensado para Asturias, pero construido aquí. Planteado para pocos grupos y ahora con varias carreras. Con despachos para unos pocos profesores y ahora multiplicado de departamentos. Tabicado para cada nueva ocurrencia y ahora lleno de paneles y de pasillos retorcidos por todas partes. Alumnos buscando profesores, profesores buscando profesores, todos buscando a alguien y preguntando a cualquiera. ¡¡¡Menos en la cafetería!!! Todo menos orden, coherencia, tranquilidad, amigabilidad o sinergias. Imposible disponer de aulas para sesiones prácticas, para trabajos de reuniones, para charlas de profesionales, solo tarimas y powerpoints. Increíble que los profesores de un mismo área estén dispersos en varios pisos y pasillos. Mil problemas de funcionalidad y compatibilidad con las nuevas tecnologías, ¡de encerados electrónicos ni hablamos!, ¡de proyectores conectados a las tablets ni pensar!, ¡más de folios y de apuntes! La ampliación con nuevos edificios, ¡a peor! Si en su tiempo fueron pensados para centros distintos, ahora se conforma como una mera suma de aulas, pasillos, escaleras, aceras…. Más profesores corriendo, más alumnos perdidos, despachos lejanos…

Luego viene el ambiente. Aquí no cabe lo de ni frío ni calor, ¡sino todo lo contrario! La forma y calidad de los edificios son una fuente de frío, agua, aire y humanidad continua y permanente. Cuando llueve no hay voz capaz de ganar al ruido. Pasar de un edificio a otro es lo más parecido a faenar en alta mar. La humedad de los jardines interiores se traspasa a todas partes. El aire de los grandes pasillos es digno de la mejor ropa de montaña. Las grandes cristaleras internas meten el frío por todas partes. Esto para los meses frios, ¡toquen los que toquen! En los meses calientes se produce justo lo contrario. El sol entra por todos los rincones. Calienta cristales y cristaleras. Condensa aire húmedo, y toca sudar y sudar. Una sensación de calor insoportable en todos los edificios. Los exámenes de enero en forro polar y con guantes. Los exámenes de junio en pantalón corto. Y aún así, ¡hace mucho frío o hace mucho calor!

Nadie, nunca, ni en los tiempos de las vacas gordas, que permitían construir nuevas facultades, se planteó una actuación arquitectónica seria en estos edificios. Poco más que arreglar parches, que cerrar nuevos espacios con falsas paredes, que crear despachos en lugares inescrutables. Cuando había presupuestos, incluso superavits, ni se pensó ni se actuó en los edificios. Hoy, que no hay dineros, muy difícil es pensar en ello. ¡A peor! los recortes llegan a la luz y a la calefacción, al mantenimiento. Así que el frío de antes es congelador ahora, y el calor de antes se hace insoportable ahora.

Y tú, ¿cómo lo llevas?

 

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


Un Comentario

  • Alejandro

    Deberian comenzara colocar por esos pasillos de despachos paneles informativos con una pegatina roja que ponga “usted esta aqui” jajajaja

    • 28 junio, 2014, 09:43:51

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