14

Jun

2014

El Rector enjuiciado

El Sr. Rector de la Universidad de Oviedo es un cargo público, y por tanto sometido a la opinión, comentarios y críticas públicas, tanto de los universitarios como de los ciudadanos. Ese derecho a enjuiciar al Rector me asiste personalmente con una doble dimensión. Primero como ciudadano, que paga con sus impuestos, directos e indirectos, parte de la Universidad española. Segundo como profesor, trabajador de la Universidad que ha de asumir la organización y las decisiones del Rectorado.

Puedo plantear un enjuiciamiento del Rector más subjetivo, basado en juicios de opinión, sujetos a debate y confrontación. Habrá quien esté de acuerdo conmigo en que tenemos un rector pusilánime ante los poderes públicos, timorato ante los lobbys internos de catedráticos, cobarde ante el Modelo Bolonia, consentidor de la mediocridad de los estudiantes, inseguro ante los acontecimientos que se suceden, carente de un proyecto universitario de futuro, abducido por el campus de excelencia… y sobre todo, incapaz de aprovechar la gran oportunidad de reestructurar y redimensionar la Universidad de Oviedo, y ya se sabe, cuando la oportunidad toca a la puerta, solo el tonto le manda irse.
Todo eso es opinable, y por tanto muchos otros dirán muchas otras cosas distintas. Así que con los juicios de opinión nunca estará claro el veredicto.

Pero cabe plantear un enjuiciamiento del Rector más objetivo, más técnico, el estrictamente jurídico y judicial. Aquí no caben más opiniones que las de los jueces interpretando y aplicando las leyes, justo eso que nos gusta denominar el Estado de Derecho.
Pues aquí el Rector no queda bien enjuiciado. Le gusta en exceso aplicar la justicia de Don Benito, que primero ahorca al hombre y luego investiga el delito. Y claro, así solo consigue primero malear el ambiente universitario, cosa cuando menos poco conveniente en estos tiempos convulsos. Luego generar enemigos y confrontaciones a doquier, en vez de unir y reforzar un auténtico proyecto universitario. Tercero, generar noticias negativas para la Universidad en los medios, lo que no ayuda a que la opinión pública se ponga al lado de nuestra institución, sino todo lo contrario. Y cuarto, originar pleitos y juicios, que originan gastos y costes a todas las partes y que irremediablemente el rectorado pierde y pierde, en juzgados o en salas del supremo, pero que pierde y pierde, porque primero ha ahorcado y luego investigado.
Primero les toco en suerte a los prejubilados de la Universidad. Después de una suculenta oferta de Gotor (tan buena que fue investigada por rondar la ilegalidad) les hace unos recortes tan fuera de lugar que los tribunales los han anulado. Desastre judicial y maremoto en el personal. Gotor pierde 0-1, y los recortes del año 2013 se convierten en mayores gastos para el 2014. ¡Suma!

Luego se pone con el Personal de Servicios. Primero eliminando plazas de laborales, luego, de nuevo erre que erre, practicando recortes en sus nóminas a costa de la famosa “carrera profesional”. Otro acuerdo del propio Gotor que en su momento anuncio a bombo y platillo como su gran logo, y ¡zas!, ¡recorta lo que el mismo acuerda! Los sindicatos acuden a los tribunales y de nuevo los recortes del 2013 pasarán a convertirse en mayores gastos del 2014. Gotor 0-2, ¡suma y sigue!

Ya puesto, sigue con los exaltos cargos, funcionarios que ocuparon puestos de responsabilidad, entre ellos tres exrectores, y mas recortes en sus nóminas, además con carácter retroactivo, ¡toma ya!, ¡taza y media! Malestar en el fondo y sobre todo en las formas. Los tribunales vuelven a dejar claro al rectorado que se equivoca. Gotor 0-3. Más recortes del ejercicio 2013 que se sumarán como gastos al 2014, ¡Sigue sumando, ya con calculadora!

Bueno, pues nada, la ultima cornada que se le ocurre al Rector es para los profesores de Medicina y Enfermería que a la vez ejercen en el Hospital Central Universitario (¿por qué se llamará universitario?). De nuevo mas recortes en sus nóminas y de nuevo exigiendo devolución de dinero. Sigue Gotor ganando amigos en la vida universitaria. ¡Olé! Bueno, pues nada, ¡a los tribunales otra vez! ¿Qué apostamos al Gotor 0-4? Son recortes en el 2014 para pagar parte de los ilegales recortes del 2013 que seguramente tocará pagar en el 2015, ¡sino tiempo al tiempo! ¡Eso sí! Ni se le ocurre recortar el exceso de centros, titulaciones, de campus, o la gran estructura del Rector con cientos de cargos, de vicerrectores, directores de área, directores, subdirectores y secretarios de departamento, decanos, vicedecanos y secretarios de centro que tienen reducciones de clases, cobran mas y consolidan un complemento en sus nominas persecula seculorum (para siempre, vamos). ¡Faltaría más!

Pues nada Sr. Gotor, ¡¡¡sume y siga!!!

 

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


2 Comentarios

  • Nacho

    yo también me he preguntado en más de una ocasión porque le llaman hospital universitario, será porque queda cerca de la universidades… jaja

    • 15 junio, 2014, 23:22:16
  • Uno cualquiera, eso que más da?

    Acerca del ultimo parrafo, el sistema le protege
    mientras mantega estable el sistema de fontaneria que tiene establecido continuará en el cargo y con él la pésima gestión continuará.

    Y la democracia está sobrevalorada y sobre todo en la Universidad, que es más dedocracia

    • 14 junio, 2014, 22:17:31

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