20

Jun

2014

Uniovi: ¡Prácticas a la “virule”!

Sabio popular español al traducir el “virole” del francés, por el “a la virule” para decir de aquello que esta torcido, mal cuidado, fatal acabado. Somos un país un poco a la virule, hacemos pero no rematamos, y nos queda mal terminado, y así acabamos estropeándolo todo. Tenemos una Universidad también a la virule, los profesores van a lo suyo y desatienden la docencia que es justo lo mas suyo. Trabajamos con el modelo Bolonia a la virule, empezamos la casa por el tejado organizándolo todo y la dejamos sin puertas ni ventanas porque de útil no tiene nada. Nuestros alumnos hacen practicas a la virule, se forman para dirección teórica y practican como administrativos con un programa de ordenador. Y claro, ¡no podía faltar en mi blog!

Tenemos un Rector a la virule, que vende a diestro y siniestro el gran aumento de las relaciones con las empresas en su campus de excelencia que solo se plasman en unos acuerdos de colaboración incoloros, inodoros e insípidos. Bueno, vamos por orden. ¿Donde están los profesionales en la Universidad?, ¿alguien ve o ha visto alguna vez clases o seminarios impartidos por empresarios, profesionales o técnicos del mundo real empresarial? Antes (¡sí, antes!), existía una figura concreta de profesores que se denominaban “asociados”, personas de la empresa que impartían algunas horas de clase a la semana, principalmente las prácticas. ¡Pues ya no están! Entre todos los mataron. Primero por la obsesión de crear plazas y plazas de doctores y de funcionarios alrededor de los catedráticos para hacer más y más grandes los Departamentos y la Universidad. Todo era apuesta por la investigación básica, nada por la formación. Luego llegaron los recortes en plantilla y, ya se sabe, a los primeros que les tocó fue justamente a los asociados, eran contratados, muy fáciles y baratos de eliminar. Recortes a cargo de la calidad de la docencia, Sr. Gotor, ¡de las prácticas de calidad! Resultado: las clases prácticas tienen mas de experimentos teóricos que de otra cosa. ¡Primera visión de las practicas a la virule!

Luego vienen las denominadas Prácticas Externas, hasta 12 créditos, 120 horas ni más ni menos, de formación directa en las empresas, ¡una superasignatura! ¡como para desaprovecharla! Pues bien la realidad se aleja enormemente de la finalidad. El listado de empresas es más bien estrecho y limitado, las posibilidades son muy rígidas y burocratizadas. Es mas que difícil que un determinado estudiante organice y gestione sus practicas de forma autónoma. Las empresas ofertantes lo hacen más por cuestión de imagen que por apoyo en formación. Las responsabilidades reales de los practicantes distan mucho de sus conocimientos universitarios y se aproximan mucho a meras tareas administrativas. El resultado es que el estudiante “se pega” por las prácticas remuneradas dado que la utilidad final es prácticamente nula. Bueno, ¡no tanto!, viven la realidad de un horario obligatorio, y la jerarquía de unos jefes a los que tienen que obedecer, ¡no como en la Universidad! Eso, más el dinerillo que como jóvenes agradecen. Al respecto se me ocurren varias cosas. Una, ¿por qué los alumnos tienen que pagar los 12 créditos a la Universidad, si el “trabajo” se hace en las empresas? Dos, ¿por qué no se exige que todas las empresas remuneran las prácticas, y se evite esta desigualdad incomprensible entre alumnos?. Tres, ¿por qué no se exigen unos desempeños en las empresas relacionados con el grado de ADE?. Cuarto, ¿por qué no se permite a los alumnos autogestionar sus propias practicas en empresas de familiares o conocidos?. Quinto, ¿por qué no se establecen relaciones con exalumnos que actúen de tutores de los actuales estudiantes? ¡Segunda visión de las practicas a la virule!

Y para finalizar vienen los Trabajos Fin de Grado. ¡De locos! Una gran oportunidad perdida. Se empieza porque sean los profesores los que propongan los temas que se asignan por expediente. Unos profesores proponen un tema, otros dos, otros ocho, un concurso de ver quién es más tonto por tener que dirigir mas, o de más decentes por pretender implicarse más, ¡depende del color del cristal con que se mire! Pero, la cosa que ya no iba bien puede ir a peor: que sean los propios alumnos quienes vayan, de despacho en despacho, rogando a los profesores que les dirijan sus TFG. ¡Pues ya está!, algunos profesores no reciben a nadie, otros a alguno, ¿y qué hacen los que reciben a varios?. ¡Pero vamos a lo que vamos! Los TFG se convierten en trabajos teóricos, tan teóricos como los profesores que los dirigen, los alumnos se convierten en “investigadores” de revistas académicas, de libros… pero no en “aplicadores” de sus conocimientos como graduados. La oportunidad de convertir los TFG en proyectos de y para la empresas, de suponer no solo una práctica aplicada y real sino también un plan útil para las empresas y, al menos, la potencial vinculación entre el estudiante y la empresa, ¿quién sabe?, ¿por qué no? ¿un primer contrato en practicas o temporal? ¿Y qué decir de los tribunales que evaluaran los TFG?, ¡Más profesores! ¡y a sorteo!, ¡así hay garantía de conocimiento sobre la temática!, ¡sin comentarios! ¿De profesionales externos en los tribunales ni hablamos, no? ¡Más y más teoría! ¡Tercera visión de las practicas a la virule!

¿Alguien aporta más “virules” en los comentarios?

 

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


3 Comentarios

  • jose

    Yo en su día me gestione mis practicas, busque una empresa, se firmó convenio con la universidad y después de mil vueltas y mil papeles me las pudieron convalidar con citada asignatura, pagando por supuesto los créditos correspondientes.

    No conozco mucho como es eso de los trabajos fin de grado, pero realmente no se porque alumnos de materias no técnicas lo tienen que hacer. Javier, ¿Puede ponerme ejemplos de algún tema de estos trabajos? Realmente no le veo mucha utilidad

    • 4 julio, 2014, 12:09:03
  • Alejandro

    ¿por qué los alumnos tienen que pagar los 12 créditos a la Universidad, si el “trabajo” se hace en las empresas? , no es mi intención ni mucho menos apoyar la caja de recaudación de la universidad pero si es cierto que cuando vamos a comprar pagamos al comerciante y no directamente al productor veo que aqui la universidad hace una funcion de mediacion entre alumno y empresa.
    ¿por qué no se permite a los alumnos autogestionar sus propias practicas en empresas de familiares o conocidos? Seria una grandísima ventaja respecto al resto.

    • 20 junio, 2014, 20:06:09
  • Nacho

    Partiendo de la experiencia de haber vivido el cambio de plan creo que se han perdido gran parte de los valores universitarios. Todo se ha burocratizado como bien dices y el resultado de este “experimento” se ha traducido por el momento en una pérdida de reciprocidad y motivación intrínseca de todas las partes. Espero que algún día halla unilusión de verdad y no la desunilusión que hay ahora! buena entrada, saludos! 😉

    • 20 junio, 2014, 18:33:12

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