11

Jul

2014

¡De graduados a Másters del Universo!

Fin de curso, últimas notas, trabajos de fin de grado…toca asistir a los actos de graduación. Ellas, algo más elegantes que de costumbre (¡aunque siempre lo están!); ellos, de traje y corbata (¡lo nunca visto!), pero todos alegres, risueños y contentos. Sus padres se sienten orgullosos, visten sonrisas de oreja a oreja. Los flashes de las cámaras no bajan la guardia. La cena y la fiesta se darán paso, y bien merecido, ¡qué narices! Profesores los justos, también el decano y los vicedecanos (claro, va en el sueldo…) y pocos más…es lógico. Muy pocos profesores saben sus nombres y apellidos, apenas les sonaran las caras de algunos, seguro que nunca habrán hablado con ellos más allá de en la revisión de un examen. Puede que tampoco su asistencia sea del gusto de los propios graduados. Quizás parte de su alegría implique librarse de nosotros… Al fin puede decirse que son graduados universitarios. Es un punto añadido pero también un punto y aparte. Ya tienen el “pasaporte del Rey” (que es quien firmará su título). Pero eso no es suficiente. ¡Ahora empieza el vértigo!. ¡Llegan los Masters del Universo!. Cuando las carreras son de cuatro cursos (variable en años…), un buen estudiante, teóricamente, se gradúa con 22 años. A otros les cuesta un poco más. En ambos casos, siguen siendo muy jóvenes para casi todo, quieren comerse el mundo, pero indudablemente el mercado laboral de profesionales todavía les da mil vueltas. Les falta mucho, otra vez vuelven a empezar…

En primer lugar, porque se gradúan huérfanos de profesionalidad. Sí, han estudiado mucho, han aprobado todo pero apenas han aprendido nada. Utilizaré unas palabras de D. José Coca, catedrático de la Universidad de Oviedo: “un estudiante universitario en Inglaterra o EE UU, en primer curso, ya te hace un proyectín práctico; ¡claro que no sabe!, pero si quieres aprender a bailar, mejor que estar tres cursos con lecciones teóricas de baile, habrá que estar bailando un poco desde el primer día para corregir los movimientos”. Pues eso, ¡las integrales al poder!.

En segundo lugar, porque necesitan especializarse. La sociedad, y las empresas de hoy, ya no necesitan los conocimientos generalistas sino que, al contrario, demandan especialistas. Si bien es cierto que lo primero fundamenta lo segundo, nuestra Universidad apenas se queda en lo general. Por más que se pretenda introducir en cuarto curso asignaturas optativas para, hipotéticamente, favorecer la especialización del estudiante, ésto no llega a alcanzarse. Los alumnos eligen entre el catálogo de optativas siguiendo criterios de accesibilidad y de facilidad, al estilo de: que no tengan exámenes, que se aprueben muy fácil, que no sean complicadas de seguir, que los horarios les sean compatibles, que los profesores sean amenos, que sus colegas también se matriculen de las mismas, y así sucesivamente. Esto supone una mezcla formativa de gran originalidad pero de nula especialización. O sea, nada de nada.

Y, en tercer lugar, porque tendrán que competir. El grado universitario ya no es suficiente para acceder al mercado de trabajo con ventajas. La enorme masificación universitaria que tiene este país desde hace años, la confluencia entre las FP2 y los Grados Universitarios en muchas áreas, las enormes facilidades para conseguir los Grados (con la posibilidad de años en la Universidad sin fin), los centros privados adscritos, las Universidades privadas por doquier…todo ello hace que, ante cualquier oferta de empleo, aparezcan cientos de currículum de maestros, economistas, psicólogos, enfermeros, ingenieros…. El título universitario que antes era importante, ya no es suficiente. Hay que fortalecer el currículum con más formación, tanto profesional como en competencias (idiomas, principalmente).

Así que, tras la fiesta de graduación, comienza la batalla. Habrá que adentrarse en la jodida, si me lo permiten, jungla de los Cursos Postgrado y de los Másters. Y no pidáis ayuda, porque sería en vano. Al mas puro estilo de los vendedores voceras, las facultades están llenas de carteles que ofrecen todo y de todo tipo. Si acudes a informarte a alguna Universidad te venderán lo suyo como lo mejor del mundo. Si se pregunta a algún profesor, no dudes que te recomendará aquel curso o Máster donde él imparta clases. Con ellos, el graduado se convertirá en un Máster del Universo.Ya se sabe, a río revuelto, ganancia de pescadores…De nuevo, en esto, la Universidad de Oviedo fracasa. Y encima, lo hace a lo grande. Primero porque no se especializa en lo que tiene y sabe hacer bien, sino que en su visión grandista, ofrece de todo. Hay Masters de todo tipo y temática, a 4 o 5 por Facultad, luego están los Cursos postGrado. Además, tiene institutos universitarios varios que ofrecen Masters y cursos propios. El catálogo es inmenso. A Máster por catedrático, ¡faltaría más!. Eso si, buenos, competitivos o destacados en los rankings nacionales o internacionales muy poquitos…¡se cuentan con los dedos de una mano¡. ¡Otra taza de café para todos y todos sin desayunar¡. ¿Por qué las Universidades públicas no se especializan en lo que cada una sabe hacer mejor? ¿Por qué esta manía provinciana de querer tenerlo todo? ¿Por qué no existe un sistema interuniversitario de intercambio y movilidad para los estudiantes de post grado? Más de ineficacia, más de ineficiencia, más de politiqueo, más de engaño… Y segundo, porque no ayuda, sólo pretende venderse. ¿A dónde o a quién puede recurrir un graduado interesado en un determinado tipo de post grado o de máster para conseguir información cierta, objetiva e interesante y a sentirse escuchado y aconsejado? ¿Y a saber de ofertas serias, de requisitos, de becas y financiación?. ¿Al DUO? (Jajaja) ¿Tan difícil es que el G8 y/o la CRUE implanten un sistema de información de máster y postgrado universitarios en las Universidades públicas a nivel nacional con oficinas en cada Universidad?. ¿Tan difícil es intercambiar sesiones de información sobre las becas, los acuerdos nacionales e internacionales entre universidades públicas?

Una vez más, y ya son demasiadas, dejamos a nuestros alumnos huérfanos. Una vez más, aquí cada uno va a lo suyo, que es todo, menos docencia y decencia. Y así nos va…. Universidad Pública 1 – Universidad Privada 5.

(PD: Este es mi última entrada del blog del curso. Llega el estío, las bicicletas, los baños en la mar, las noches de verano…. ¿Volveré? ¡quizás! ¡de vosotros depende!)

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


Un Comentario

  • Pablo Prado

    Es la descripción perfecta del momento que me toca vivir ahora… como es imposible que por arte de magia todo funcione bien con la llegada del nuevo curso en la universidad, espero seguir leyendo tu blog y enterarme de todo lo que pasa, eso sí,ya desde fuera!

    • 11 julio, 2014, 21:55:58

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