UNILUSIÓN

Ilusión por la Universidad

03

Jul

2014

¡Tenemos una juventud que no nos merecemos!

Lo he dicho varias veces de forma privada, ahora creo que debo hacerlo de forma pública con mi blog: TENEMOS UNA JUVENTUD QUE NO NOS MERECEMOS!!!

¡Sí! ¡Estoy cansado de típicos y de tópicos! Mis colegas de la Universidad se empeñan en decirme, año tras año, semestre a semestre, que los estudiantes son los peores que han conocido desde que empezaron. ¡Increíble! Cada curso es peor que el anterior. No se preocupan de estudiar, de su carrera, no tienen fundamentos, sólo fiesta y diversión… ¡Mentira cochina y de las grandes! Yo conozco a muchos de ellos, he hablado y hablo con bastantes estudiantes, tengo como amigos a varios ex estudiantes… No sé si lo hacen mis demás colegas, ¡creo que no! Tengo una hija adolescente, conozco a sus compañeros de clase, a sus amigas y amigos (novios no, ¡lo tiene prohibido!)… Hablo con ella y con ellos, los veo y observo, y sé que estudian, que se divierten con responsabilidad, que se aprecian unos a otros, que practican deporte y se cuidan, que quieren a su familia y que adoran a sus padres. ¿Acaso a nosotros no nos gustaba la fiesta? Ellos no inventaron la fiesta de las Piraguas, ni el Carmín, ni San Timoteo… ni las discotecas. La Ruta del Bacalao es de nuestra época, no de la suya, con los primeros “after”. El gintonic y el cubata, el cannabis, las drogas en polvo y en pastillas tienen más años que yo. ¡El que esté libre de pecado que tire la primera piedra! Vale, ¡está el botellón! Su gran descubrimiento y nuestra gran preocupación. Pero, ¿y si nosotros somos los culpables de su existencia? Nuestros amigos hoteleros, sí, los de nuestra generación, ponen las copas a 6 y 8€, y nosotros los padres les damos a nuestros hijos 30€ (los más espléndidos) para el fin de semana… ¡las cuentas no salen! ¡y encima queremos que cenen fuera y vuelvan a casa en taxi!

Llegan a la Universidad y nos quejamos de su formación previa. ¿Acaso son ellos los causantes de los miles de cambios, a uno por ministro, de la enseñanza media en este país? ¿Son ellos quienes ponen y corrigen las pruebas de la PAU? ¿Tienen nuestros estudiantes la culpa de que sus profesores universitarios se preocupen solo de publicar en las revistas y de dar conferencias bien pagadas más que de dar clases? Ellos ni desarrollaron ni implantaron el famoso sistema Bolonia, ni tampoco los continuos cambios de planes docentes de la Universidad. La masiva entrada a la Universidad de cientos de profesores a medio formar, sin cualificación profesional (y la investigadora a medias) no es responsabilidad de los alumnos, me temo que ni les preguntaron. La fuerte bajada en la cuantía de las becas generales y de Erasmus no es cosa de ellos, sino de nuestra entera responsabilidad. La gran masificación de las facultades se lleva años haciendo con el impulso de los políticos mandamás de este país, ¡simplemente para esconder o entretener a nuestra juventud! Esa escasa actitud docente y el déficit de experiencia profesional de nuestros catedráticos pueden explicar la alta tasa de suspensos de nuestros estudiantes. Quizás a quien haya que suspender sea a los profesores universitarios (de empleo y sueldo, para motivarles un poco). Sin embargo, ahí están al pie del cañón, sabe más inglés un alumno que diez profesores juntos, se matriculan en la EOI, hacen los exámenes de Cambridge… Ahora están también aprendiendo alemán (¡por la llamada de Merkel!), incluso conozco a varios con francés y a alguno con chino. Se van a estudiar por Europa con unas becas cada día más ridículas y pagadas más tarde que nunca. Sus padres asumen parte del esfuerzo, pero también ellos. Sé de varios que trabajan varias horas al día en una pizzería en Italia, en un “fastfood” en Inglaterra, en una empresa de paquetería en Alemania… Y de otros aquí en España que juegan al fútbol semiprofesional para pagarse sus estudios, que trabajan de noche en bares y en pizzerías a domicilio, que ayudan a sus padres en sus pequeños negocios, que dan clases particulares de basket, de surf… ¡Que no los queramos conocer no significa que no existan! Existen doy buena fe de ellos solo hay que mirar al otro lado de la barra de la cafetería con un simple vistazo ahí están, no son extraterrestres. Acaban sus carreras y se largan por el mundo, porque nosotros hemos acaparado todos los puestos de funcionarios (fijos) y de trabajadores (fijos) bloqueándolos con indemnizaciones imposibles y con sueldos cargados de quinquenios y antigüedad… ¡porque nosotros hemos creado un país insostenible!

Nosotros somos los responsables de un sistema político viciado y corrupto. Los autores de una situación económica desastrosa. Los causantes de que nuestras empresas y familias estén endeudadas hasta las cejas. Sin embargo, ellos son los que sufren las tasas de paro del 55%, quienes se casan a los 30 años, se independizan a los 40 y difícilmente podrán mantener y atender a sus hijos… ¡a no ser que sea en algún otro país muy distinto a este desastre!. Se habla de NiNis, ¿y si ya no estudian más porque no les sirve para nada? ¿y si no trabajan porque no hay trabajo? Quizás fuimos nosotros los que les empujamos a ganar dinero rápido en la construcción y gastarlo igual de rápido sin pensar en lo que se nos venía encima. ¡Razones más que suficientes para que nos corriesen a todos a gorrazos! Pero no lo hacen, lo sufren y luchan. Cada uno a su manera, con sus dificultades y posibilidades, con la ayuda de su familia si puede, que no siempre podrá, que ya es lo único que les queda porque el sistema social se ha ido a la mierda. ¿Y si nosotros los profesores de universidad dejamos de pensar que fuimos los mejores estudiantes del mundo, que somos los supremos profesores del Universo, que nuestra asignatura da sentido a la vida eterna… y nos ponemos a trabajar para asumir nuestras responsabilidades, para atender nuestras obligaciones docentes y profesionales, y que narices, para ser éticamente responsables?

¡Porque si! ¡Tenemos una juventud que no nos merecemos!

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.