07

Oct

2014

Trabajitos en grupitos

El invento ya viene de antiguo, pero el gran descubrimiento se debe a Bolonia: ¡¡¡los TRABAJOS EN GRUPO!!!. ¡Sí, sí!. La obligación de impartir clases prácticas, más esa cosa llamada tutorías grupales, desarrolló la imaginación de los profesores universitarios hasta el punto de alcanzar su gran descubrimiento: Todos (¡sí, todos!) nos hemos puesto a pedir a los alumnos, asignatura sí, y otra también, que hagan trabajos en grupos, semana sí, y otra también. Los estudiantes no dan crédito (¡Hahahaha!, palabra boloñesa) a tanto pedir y a tanto tener que hacer los dichosos trabajitos. ¡Y no hay otra! Los dichosos trabajos les aportan una sustancial parte de su nota de evaluación continua, y claro, no está la cosa como para tirar puntos de la calificación final.

Digamos un par de verdades: son un recurso para quitar trabajo a los profesores y un escondrijo de estudiantes mediocres. Sí, efectivamente, cuando los profesores sabemos de grupos de clase de 60, 80 o 100 alumnos, difícilmente disponemos de capacidad de asesorar, seguir y evaluar tareas individualizadas. Así que, en un ejercicio de reducción puramente matemática, pasamos a pedir a los alumnos que se unan en grupitos, es fácil: 60 alumnos en grupos de 5 son un total de 12 trabajos a corregir para el profesor. ¿A corregir?, ¡Hahahaha! Llega el segundo truco del profesor: que se expongan los trabajos en las clases. ¡Genial!, ahorramos tiempo de preparación y trabajo en la clase, que ya las dan los alumnos al salir a exponer, ¡perfecto!, y evitamos tener que leer y corregir los trabajitos. Pues lo hacemos en la clase en directo con la excusa de valorar la exposición. ¡¡¡Magnífico truco!!! Hagamonos algunas preguntas básicas: ¿Han preparado y trabajado los profesores los temas de los trabajos que piden? ¿Aportan los profesores a los alumnos materiales, documentación, referencias y bibliografía para desarrollar los trabajos? ¿Hacen los profesores una labor de asesoramiento y seguimiento con los alumnos sobre los trabajos? ¿Tienen los profesores un sistema de calificación y publicación de las notas de los trabajos en grupo?

Vamos a la segunda verdad: La formación de los grupos es caótica, desordenada y anárquica. A unas asignaturas de un mismo curso van unos alumnos, a otras van otros. Los estudiantes de cada asignatura se reparten por grupos, el grupo se desdobla en prácticas, y se divide aún más en tutorías grupales. ¡Y claro!, por pedir que no quede, los alumnos deberían ser del mismo desdoble por aquello de la exposición. Resultado, formar un grupo es una tarea ardua y compleja. Tanto que será necesario admitir algún pulpo como animal de compañía. Conseguir que el mismo grupo de estudiantes, amigos o colegas, puedan coincidir en distintas asignaturas sería un milagro. Que los miembros del grupo vivan próximos o compartan horarios para poder reunirse y trabajar juntos es pura fantasía. Resultado, cada alumno del grupo hace una “parte” del trabajo de forma independiente que luego alguien se encarga de pegar. Pero cuidado, llega la hora de entregar y alguien no ha hecho su parte, hay que conseguir hacerlo, y entonces se le cubre. El pulpo crece y se convierte en un jeta. Porque casualmente es el mismo que repite fallando y fallando, hasta que llega un momento en el que los demas aceptan el jeta y ya ni le piden ni tareas. También cabe la opción, a veces frecuente, de que algún alumno este realmente preocupado de las notas, y asuma, por tanto, el empuje y la responsabilidad de hacer el trabajo, sobrellevando a los jetas, cuyo acierto ha sido arrimarse al Sol que mas calienta. ¡Ojo¡ Que al Sol no lo queda mas remedio, porque necesita a los jetas para formar el grupo obligatorio. Al final el profesor, hábilmente, pone una nota común para todos los miembros del grupo. Sean currantes o jetas. ¡Da igual! ¿O acaso el profesor se preocupa de conocer las interioridades del trabajo? ¿de saber quién es quién y qué hizo cada uno?

Hay muchas mas cosas de que hablar en este tema, pero alargaría mucho este escrito, y no puede ser. Solo dejo en el aire algunas cuestiones: ¿Nos hemos preocupado en la Universidad de enseñar a trabajar en dinámicas de grupo?, es decir, ¡que pedimos lo que no se enseña a hacer! ¿Los trabajos que nos llegan son realmente de un grupo o la suma de partes individuales hechas por cada alumno? ¿Existe un timming coordinado entre los trabajos de grupo de las distintas asignaturas o cada profesor pone fecha al suyo y que salga el Sol por Antequera? ¿Qué tal si enseñamos a hacer y hacemos cosas útiles? ¿O es mucho pedir en una Universidad?

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


5 Comentarios

  • Cristian

    Da gusto ver que desde el otro lado (profesores) se reconocen y se ven las cosas como son, desde mi situación (estoy en tercero ) ya vas viendo a los jetas desde antes y te quedas con sus caras y tratas de evitarlos a toda costa, la parte que más me repatea es que a todos los miembros de un grupo se les puntúe con la misma nota, ¿de esa manera me estas diciendo que todos han trabajado por igual? eso no se lo creen ni los conserjes.
    por otro lado es cierto que si tienes una clase de 100 alumnos corregir tantos trabajos es una tarea cuanto menos agotadora, pero obligar a los alumnos a realizar trabajos y a asistir OBLIGATORIAMENTE a practicas y tutorias grupales en las que no se hace nada realmente cuando sabes que a muchos de ellos les ocupa el día entero par asistir a una hora también es de hacerselo mirar

    • 23 octubre, 2014, 23:34:15
  • Andrea

    Has tocado mi fibra sensible…¡odio los trabajos en grupo! ¿por qué? Porque soy una chica super trabajadora y por desgracia como para encima los grupos los hacen los profesores, te puede tocar con cualquier personaje…y te quejas y su respuesta es “el día de mañana en tu trabajo te encontrarás con cualquier tipo de persona” y como yo les digo “pero cuando llegue ese día me PAGARÁN y seguro que lo hago más agusto”. En fin, los trabajos en grupo sólo sirven para quitar tiempo a la gente que los ‘curra’ y que los perezosos se lleven buena nota a costa de mi. Y cómo yo, seguro que hay mucha gente en mi situación. ¡Saludos!

    • 22 octubre, 2014, 20:51:07
  • Ángela

    Una sobrecarga de trabajo que te hace estar hasta última hora para acabarlo a prisa y corriendo, casi más preocupada de acabar a tiempo que del contenido del mismo. Nada productivo y quita tiempo para realizar otras actividades.

    Un saludo

    • 12 octubre, 2014, 19:06:52
  • Juan

    Absolutamente de acuerdo con todo lo que dices. La carga de trabajo se hace a veces inmensa, y con lo de los problemas para formar grupo con la gente que “puedas” y no con la que “quieres” has dado en el clavo.

    • 8 octubre, 2014, 15:57:16
  • Alejandro

    El truco esta en encontrar quien domine a la perfeccion power point y regatear al “polizon” sujeto que vampiriza el esfuerzo ajeno alegando problemas medicos o de incompatibilidad horaria que habita en las ultimas filas y te dobla la edad jajaja

    • 8 octubre, 2014, 15:38:38

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