08

Dic

2014

“LI”

Este es mi post numero 51. Ya pasaron 50 semanas, algo más de un año (¡también me tomo vacaciones!), con su correspondiente post cada lunes. Y aquí sigo, inaugurando la segunda serie. No sé si la acabaré o no, pero al menos la inicio.

Todo empezó allá por el mes de noviembre del pasado año 2013 por el frío que pasábamos en la Facultad de Economía, en El Cristo. Poco ha cambiado, quizás que este año el frío nos haya llegado un poco más tarde (¡gracias, Dios mío!). Las luces siguen apagándose ya desde media tarde y a las ocho los alumnos y profesores poco más y salimos con las luces de nuestros móviles (juro que me ha pasado mas de una vez). Luego, poco a poco, fueron viniendo más posts. Algunas semanas me resultaba mas difícil encontrar el tema, otras, sin embargo, se me amontonaban. Porque hemos escrito poco pero de muchas cosas, quizás en el futuro sea mejor escribir mucho de solo unas pocas. El deporte universitario también ha ido a peor, por no decir a mucho peor, en deportes tan populares como el fútbol o el baloncesto se ha estado a punto de desaparecer. Los equipos informáticos de las aulas siguen sin funcionar con los programas actuales, ¡si es que funcionan con algunos! No es raro encontrarse con un PC sin un ratón, o un pasador de pantallas sin pilas o un proyector fundido. Se han cerrado bibliotecas por problemas de personal, y se ha renunciado a edificios tecnológicos sin tan siquiera inaugurarlos. Y sin embargo existen edificios y edificios para la administración rectoral, en el siglo de la administración electrónica se mantiene una enorme burocracia, ademas ubicada en el centro de Oviedo, perfecto para perder toda la mañana en una simple gestión. Del Plan Bolonia ni hablamos, mejor dicho hablamos mucho y nunca nada bueno. No sé a que fenómenos europeos, y en particular políticos españoles, se les ha ocurrido semejante despropósito. Si lo llegan a querer hacer peor no lo consiguen, ¡seguro! La duración de las clases mata a profesores y aburre a los alumnos. El control de horarios es peor que cambiar de terminal en un aeropuerto.  Como un alumno tenga asignaturas de varios cursos eso no lo pega ni el Loctite. Las tutorías grupales son la mayor estupidez existente sobre la faz de la tierra. Los trabajos en grupo sirven para que los profesores trabajen menos y los alumnos más mangantes se mofen de sus compañeros. La evaluación continua es sólo un coladero para sumar décimas de puntos. Poco se ha hecho para mejorar la selección de nuestros alumnos. Y mira que he escrito sobre ello. La mediocridad es una plaga que se extiende y expande a velocidad de la luz entre los estudiantes de nuestra Universidad. Entran de forma masiva con una PAU que es tonta y absurda, y que sólo sirve para sacarles 90€ a cada estudiante de Bachillerato. Los números clausus apenas sirven en un par de Facultades. Los alumnos siguen la estrategia del 5.0: ¡aprobar y tirar pa’lante que libras!. Llegan las graduaciones y hay que buscar grandes teatros de la cantidad de estudiantes que acaban la carrera, pero al ser tantos, y con expedientes tan bajos, acabarán trabajando en comercio, comida rápida (hoy mismo me atendió un ex-alumno en un restaurante de esos, bueno, ¡al menos era el encargado!), o se van a estudiar los “Masters del Universo”, hemos escrito de ellos, otro saca dinero, llenos de mediocridad en instalaciones, en profesores, que no aportan nada, como aportar, ¡ni prácticas siquiera! Las Facultades se desertizan, los alumnos van y vienen, pero no se quedan a trabajar en ellas. Las cafeterías están cutres, de comer allí mejor ni hablar, no hay salas decentes de trabajo, las aulas de informática tienen PC’s a pedales. No hay clubs de estudiantes ni de ex-estudiantes. De los representantes ni hablamos, los eligen sus cuatro amigos, aparecen y desaparecen cada cuatro años, como los olímpicos. Todo esto, sigue igual o peor….
Pero no todo ha sido negativo en estos 50 post. Algunas cosas van, funcionan, aunque sea por el ímpetu y el empuje de cada persona. Tenemos algunos magníficos estudiantes que ganan premios y becas de empresas y universidades importantes. Algunos ya están trabajando en universidades de EEUU, de Dinamarca, de Alemania… Nuestros alumnos, a costa del bolsillo de sus familias, apuestan por irse de intercambio a Europa (Erasmus) y a otros países (¡83 estudiantes de Uniovi se van a universidades americanas!). Los profesores con sus trabajos publicados en revistas de prestigio hacen subir a Uniovi, poco a poco, en los rankings universitarios. Hemos hablado hasta del calimocho, ¡faltaría más! No ha sido fácil, algunas veces y con algunos temas nada fácil. No ha sido cómodo, sino todo lo contrario. No somos un país de autocrítica ni de crítica. Ni siquiera sabernos reírnos de nosotros mismos. Quizás por eso me han llegado comentarios directos e indirectos de los “jefecillos” (para ser jefe hay que ser líder, y estos no lo son) sobre la oportunidad de tener este Blog. Muchos compañeros (que sé que me leen) no me entienden, o peor aún: lo ignoran. Muchos alumnos me preguntan si realmente soy profesor, osease que tampoco me entienden. Estoy seguro de haber perdido algunas oportunidades, de trabajo, de promoción o, incluso, de cargos, por causa de este Blog. Yo lo sé aunque no hayan tenido la valentía de decírmelo directamente. Es lo que hay y lo que toca en esta Universidad provinciana.
Bueno, pues eso, este es el 51 y quizáss haya un 52: “Es necesario correr riesgos, seguir ciertos caminos y abandonar otros. Nadie es capaz de elegir sin miedo” (Paulo Coelho).

 

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


3 Comentarios

  • Señor X

    Solo puedo decir que el Señor de la Ballina es un autentico profesor de universidad, al que tuve la suerte de tener como profesor y (sin hacer la pelota) fue uno de los mejores que me dio clase, poniendo mucho impetu y esfuerzo desde el primer minuto de clase en que aprendieramos algo útil, no solo con simples apuntes si no también con “hazañas” de su experiencia profesional.

    Es obvio que no a todos les gustará este blog y que puede haber “represalias” contra usted pero siga así, como lo era cuando yo asistia a sus clases, sin casarse con nada ni nadie.

    Firmado un antiguo alumno que estuvo en la mediocridad y (creo) que ha salido de ella

    • 9 diciembre, 2014, 09:23:49
  • Sharon

    A mí me parece muy bien que escribas. Y, aunque no estoy de acuerdo con todo lo que dices, me gusta ver que alguien ve el desastre que es todo esto. No sólo en uniovi, por desgracia…

    Y, las promociones que has perdido o los cargos, si realmente los has perdido por tener este blog y por decir lo que piensas tampoco servían demasiado. ¿qué ibas a ser el jefe de turno para decir “sí amo” a los de arriba? Se supone que los ascensos están para premiar a la gente por su visión, su capacidad de integrar y de aportar cosas y puntos de vista diferentes.

    Veo que tienes cierto empeño en lo de los alumnos “mediocres”. Yo no creo que eso sea así. Bien es verdad que la PAU de ahora no se puede comparar con lo de antes. Las circunstancias cambian pero los estudiantes que entran han tenido que hacer un mínimo esfuerzo para entrar y tienen que hacer otro esfuerzo para seguir y acabar. Si fuesen mediocres, hubieran abandonado.

    Lo de la burocracia… no sé que decir. Creo que me viene a la cabeza el “vuelva usted mañana” jejeje

    • 8 diciembre, 2014, 19:16:40
  • Magisteriouniov

    Excelente resumen del año en línea. Yo me colé recientemente y espero seguir siendo un lector,un comentarista,un apoyo y un compi más.
    Enhorabuena por el blog Javier.

    • 8 diciembre, 2014, 13:23:49

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