12

Ene

2015

Quien dice verdades, pierde amistades

Ya nos avisa la Universidad en La Nueva España (viernes 9 de enero), del ajuste en el presupuesto para este año 2015 y que eso traerá nuevos recortes. Ahora toca adivinar como sera la versión de los Recortes 15.0. Si esta fuera una quiniela, no sería muy difícil, ¡más de lo mismo!: menos luz en los centros, menos calefacción en las aulas, más días cerrada la Universidad, menos dinero para decanatos y departamentos, falta de mantenimiento, equipos tecnológicos con Windows 2000, software del año “catapum”, menos revistas y libros… para qué seguir… ¡será fácil apostar por más de lo mismo de siempre! No somos un país de reformas, solo de recortes. Y así nos va… “ni chicha ni limoná” (escuchar en Youtube esta preciosa canción de Víctor Jara), que viene a decir eso de no ser ni una cosa ni la otra sino todo lo contrario. Llevamos cuatro años de una crisis universitaria muy seria y profunda. Sí, porque a la seria situación económica y presupuestaria del país y de la Universidad, se le unía la precaria puesta en marcha del Plan Bolonia. La combinación de ambas, ¡cócktel molotov! Asistimos al mayor desastre jamás imaginado en la Universidad española, y en la de Oviedo en particular. ¿Y qué hemos hecho al respecto? Pues nada de nada, nothing, rien de tout, nichts… la estructura de costes sigue intacta, para menos ingresos, y el plan Bolonia sigue campando a sus anchas. Cuatro años son muchos meses, pero estamos como al principio. Bueno, igual no, peor: estas navidades los profesores no podían ir a trabajar ni los alumnos a estudiar porque su Universidad estaba cerrada. Todo han sido ocurrencias para unos pocos ahorros, llamémoslo recortes, pero poca decisión de gestión, por decir que hubo alguna. Pero aún se está a tiempo de afrontar un auténtico plan de choque para el curso 2015/16, y de ahí en adelante.

¿Por dónde empezar? Por lo obvio: (1) es necesario estimar la carga óptima en cada uno de los Grados y Masters, entendida la misma en términos de ratios alumnos/grupo/profesor, incluyendo aspectos de clases prácticas, de equipamientos, de prácticas externas… y (2) es preciso estimar el precio público (coste total) por crédito en cada Grado y Master, para comprender la economía universitaria frente a la Administración Pública y la sociedad. A partir de estos dos conceptos, viene la clave: reajustar, con el curso 2015/16, el tamaño de los primeros cursos universitarios, y con ello:

1- Determinar qué Grados y Masters se pueden impartir en buenas condiciones de cantidad, calidad y diferenciación. Más vale poco de mucho que lo mucho de poco. Hay que acabar con esa perniciosa manía provinciana de impartir todas las carreras en todas partes.

2- Concentrar los diferentes Grados y Masters por campus teáaticos, lo que garantiza la coordinación de recursos. Es obligado aprovechar al máximo los campus en las áreas de ingeniería, de sociales y de salud, saliéndose de edificios y ubicaciones costosas y nada eficientes, por muy históricos que sean, consiguiendo ahorros importantes y mejoras de eficiencia.

3- Programar, coherentemente, el trabajo del personal universitario. Los profesores que no cubran su docencia al 100% deberán asumir tareas de gestión, de tutorización, dirección de TFG, coordinación de las practicas, etc.

4- Reducir la gobernanza universitaria, eliminando las direcciones de área, los vicedecanos y subdirectores y los secretarios, dedicando a tales actividades al personal de administración y de servicios. Ya basta de tantos puestos para profesores que son remunerados, y de por vida, y con reducciones de docencia. ¡Aquí sí hay ahorros!

5- Reestructurar la administración universitaria también en instalaciones. De los cinco edificios de rectorados y vicerrectorados hay que proceder a concentrar actividad y dejar algunos de ellos. Estamos en la era de la administración electrónica. Se deben programar las tareas del personal de administración y servicios tanto para cubrir tareas de gestión como de servicios, principalmente basados en la atención personal y las nuevas tecnologías.

6- Establecer un sistema de funcionamiento y control común para todos los centros e instalaciones universitarias. Sistematizar el funcionamiento con horarios iguales que facilitan la coordinación del transporte, trabajar con horario europeo (de 08.00 a 16.00 horas), aprovechar mejor la luz solar… Instaurar sistemas tecnológicos de control del personal docente, tanto a nivel presencial como docente.

7- Realizar ajustes importantes correctores de las ineficiencias del Modelo Bolonia, como las TG, la evaluación y programación de actividades practicas, los TFG, etc.

Se trata de un primer plan de choque, pero luego los gobiernos, autonómico y nacional, deben clarificar su idea de Universidad y de Universidad de Oviedo, una nueva estructura normativa de gobernanza (el rector, entendido como director y administrador, solo puede ser designado por el Gobierno y no como un sistema de absurda democracia endogámica que solo produce conservadurismo), de financiación (equilibrando el derecho a la educación y las obligaciones de los ciudadanos, amen de la igualdad de oportunidades de verdad) y de personal (el grupo de sabios ya recomienda el fin del funcionariado en la Universidad).

Uff, cuanta gente se va a enfadar conmigo por decir por escrito lo que ellos comentan en la cafetería: quien dice verdades, pierde amistades, ¡hahaha!

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.

 


5 Comentarios

  • Francisco Javier de la Ballina Ballina

    Totalmente de acuerdo: la docencia es lo que MENOS interesa ahora en la Universidad.
    No obstante, bajo esa premisa me reafirmo en la necesidad de redimensionar Uniovi

    • 19 enero, 2015, 11:38:13
  • Señor X

    No le quito razón al artículo, pero personalmente, veo más necesaria una reforma en el equipo docente y en la administración que los recortes en decanatos u ordenadores. Gente, que se moleste en trabajar, que no se sienten detrás de una mesa. Profesores que ayuden a los alumnos, que expliquen, que se tomen en serio sus trabajos, y que cumplan con unos mínimos (preparar las clases por ejemplo) , que cumplan con los horarios de tutorías… o que como poco, sean personas con sentimientos. Me he encontrado profesores cuyo trabajo era humillar a compañeros míos. Y para eso, no es necesario dinero. Para mí, esa es la verdadera reforma que deberia de hacer la “prestigiosa” universidad de oviedo.

    • 18 enero, 2015, 23:30:59
  • Alejandro

    Menos amistades es —> menos informacion, lo cual —> menos poder… Todo en su justa medida

    • 13 enero, 2015, 23:07:02
  • Marcos Concari

    Menos burocracia y amigos y más verdades!

    • 13 enero, 2015, 10:08:56
  • Ana Suarez

    Pués si por “decir verdades pierdo amistades…” como que me importa poco…más bien nada.

    • 12 enero, 2015, 18:14:15

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