27

Abr

2015

DEBERES O TELETRABAJO?

Hoy acabo de leer unos datos clarividentes: el Teletrabajo en España supone un 7% del total de horas trabajadas, la media europea es de casi el doble, un 13%. ¡Una vez más los españoles destacando por la innovación!

Fue leer de este tema y pensar en la Universidad, porque aquí esta cuestión tiene una importancia trascendental para todos, sean alumnos, seamos profesores. ¿Porque?. Pues hay varias razones y todas muy importantes: amplitud y flexibilidad de horarios, realización de trabajo autónomo, uso de tecnologías informáticas, acceso a base de datos online, intercomunicación virtual con email o skype…

Por la parte docente, para los profesores la impartición de sus clases y prácticas habrá de ser, principalmente presencial, como también para los estudiantes. Por ahí poco Teletrabajo. El desarrollo de la evaluación continua ya es otro tema. Efectivamente la realización de determinadas pruebas o test, y la entrega de informes, trabajos o casos se puede plantear, tanto por material como por realización, a través de sistemás de Teletrabajo. Es más, este tipo de sistema facilitaría en alto grado el desarrollo de tareas grupales, tan habituales en la enseñanza universitaria y, sin embargo, tan complicadas de realizar insitu por el acomodo de agendas y horarios de los componentes del grupo.

El propio Modelo de Bolonia computa, como parte de los créditos ECTS, las conocidas horas de “trabajo autónomo” del estudiante, y el Teletrabajo pudiera constituir un mecanismo adecuado a este fin.

Otra tarea de interés seria el desarrollo de las “tutorías virtuales“, que no atarían a los profesores y estudiantes a lugares y momentos, que facilitarían la flexibilidad y que serian de enorme utilidad para minimizar costes de desplazamiento y, por lo tanto, amplitud geográfica del área de influencia universitaria.

Bueno, hasta aquí las bondades del Teletrabajo universitario. No son pocas y hay muchas más. Ahora bien el Teletrabajo como tal exige de un procedimiento, y en consecuencia de unos instrumentos. Un procedimiento basado en una plataforma tecnológica que permita acceder a todas las herramientas necesarias para desarrollar las tareas desde la distancia, sean los programas de software, las bases de datos y bibliográficas, grandes nubes de almacenamiento, sistemas de intercomunicación online basados en la imagen y en texto para dos o más usuarios simultáneos, al uso de pantallas como pizarras y presentadores de esquemas y figuras, a las herramientas académicas y administrativas, grabadoras permanentes de todo el trabajo, mecanismos temporalizadores y de control de presencia… sin todo eso, y más, no sería Teletrabajo, sino simples “deberes” que uno se lleva a casa, y no es lo mismo, ¡para nada¡.

El procedimiento y las herramientas propias del Teletrabajo garantizan tanto la calidad (que se pueda hacer todo) como la cantidad (que sea efectivo y real) del trabajo. Si no contamos con ello entonces no hay garantías ni seguridad, ni siquiera en la cuestión básica de si el trabajo ha sido o no realizado.

Las Universidades públicas, o al menos la mía, aun estamos en pañales en tal equipamiento. ¡Claro que hay Campus Virtuales con algunas cosas!, ¡claro que hay acceso a algunos componentes administrativos como nuestro SIES!….pero, ¿cómo accedo a programas bajo licencia en red?, pero ¿cómo accedo a bases bibliográficas con acceso restringido?, pero ¿cómo contacto online con colegas y alumnos?, pero ¿cómo se verifica mi presencia y mis tareas?, pues va a ser que ¡no!, y así no vale, claro que no. Ni para alumnos ni para profesores.

Y no me vale la argumentación que algunos me puedan dar de su trabajo en casa, eso no es trabajo, son sus deberes, que harán o no harán. Y sirva un ejemplo, a petición mía, y por escrito, el Secretario General de mi Universidad me “confirmaba” que un día no lectivo no es un día no-laboral, más aún, que tampoco es un día durante el cual los alumnos pierdan sus derechos de acceso al profesorado. Una pregunta que hice a raíz de la nula presencia de profesores en los días “no lectivos” de Semana Santa. Eso sí, estaba todo el personal de administración que si ficha. Y ¿los profesores? ¿Teletrabajando?. Y ¿los estudiantes? ¿Teletrabajando?.

Y yo me pregunto, ¿Deberes a la española o Teletrabajo a la europea?.

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Sobre el Autor

Francisco Javier de la Ballina Ballina

Profesor de la Universidad de Oviedo desde septiembre del año 1989. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo (1993). Desde el año 1994 es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados. Ha sido Director General de Comercio y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias y tiene experiencia profesional como Director General de la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Navegación de Gijón.